En un contexto de altos precios de los alimentos y del petróleo, aunado a la preocupación por el medio ambiente, surge la necesidad de desarrollar fuentes alternativas de bioenergía.
Los complementos alimenticios naturales para ganado y los biocombustibles ofrecen ventajas económicas y ambientales al promover el desarrollo sustentable de la región y contribuir en la reducción neta de contaminantes a la atmósfera y suelo.
Sinaloa tiene el potencial para convertirse en el primer gran generador de bioenergéticos para México y el mundo, transformando los granos de maíz y sorgo en:
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Alimentos para la industria cárnica de alto contenido proteínico: la pasta de maíz NutriGold y la melaza fortificada Fortimiel.
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Un biocombustible de alto nivel que se conoce como Bloetanol.
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En un insumo fundamental para la elaboración de refrescos: Gas Carbónico (CO2)